Sofi on rain with dimonds

Posted by luis | Posted in | Posted on 7:10:00 p. m.

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1. Te aviso. Cuando Sofía dice Te aviso, es que no quiere salir contigo, no importa que sea Navidad, Año nuevo, o la fecha más importante de la historia. La había invitado a una fiesta elecrónica, a ella le gusta demasiado ese tipo de música. Pero me dijo Te aviso, que el otras palabras que significa que no te hagas ilusiones, NO quiere y punto.

Así que volví al inicio, sin nadie con quien pasarla y con ganas de tomar pastillas para dormir y despertar el martes mientras pongo una película de woody allen. A las once Noel me llama para ir a la fiesta de no sé quién. Era eso o quedarme en casa. La fiesta era fuera de la ciudad, Anímate flaco, me dice. No sé quien irá, pero de repente conocemos gente.

La fiesta pintaba, y con mucha justicia, para ser la fiesta más estúpida del planeta: Cinco parejas, música estúpida y bastante frío. Felizmente había trago como para dormir a un elefante y comida que había sobrado, ya que algunos invitados sospecharon que esa reunión iba a ser un fiasco y no fueron.

A las dos de la mañana estaba lo suficientemente borracho para no darme cuenta que hacía media hora estaba bailando con la esposa de un señor que me miraba con cada vez más ganas de matarme y que había llamado veinte veces a Sofía. Vénganse a la fiesta del Magnos, me dijo, está chévere.

1.5 Lárgate. Sofía estaba más borracha que yo, estaba bonita como siempre y de pronto me besa los labios sin culpa. Te beso porque me da la gana, no busques explicaciones, dijo. Le hice caso. Noel a veces miraba y se reía. Pasamos media hora juntos. Voy al baño y cuando regreso la sorprendo besando a Noel, bailando pegadito. mi mejor amigo agarrando con ella.

Era mejo tener paciencia. Decido esperar a que acabe la canción y acercarme. Noel me dice Estoy bailando con ella, Sofía me dice, o eso entendí, Oe ya bailé contigo, no seas pegajoso. Me pongo celoso, me enojo, la jalo del brazo. Siento la mano de Noel en mi pecho, No hagas escenas, huevón, no jodas. Lárgate, me grita Sofía.

2. Vámonos. Noel alcanza a llevarme a un lado, dice que sabe que me gusta Sofía, pero que así pasan las cosas. Como la hueva, le digo, me acabo la cerveza y me largo. Afuera llueve, es un diluvio de mierda, no me importa, acabo esta chela y me largo, digo. No me fui, tomé veinte cervezas más mientras maldecía al baboso de Noel, ya se cagó ese huevón.

Cinco de la mañana. Me había quedado semi dormido en una silla. Pasé la noche bailando con Janis, una flaca que Sofia odia. Se me acerca, me quita la botella, bebe un poco y me besa otra vez. No jodas, Sofía, a mí no me agarras de huevón, anda jode a Noel, agárratelo, llevatelo a tu casa, haz lo que quieras, yo no soy tu amigo, no jodas. Ella sonríe y me besa.

Me dejo besar por inercia y por joder a Noel, Me quiero ir contigo, me contesta ella y me saca a bailar pegadito. Noel se le acerca por atrás ella me abraza la nuca y con la otra mano lo abraza a él. Ya es mucha huevada, digo y la arrastro fuera del local. Me voy sola, me grita y camina sin rumbo bajo la lluvia.

3. Mierda. Es una huevada encontrar taxi. Caminamos tres cuadras y nada. Llueve. Ella camina delante de nosotros, intento ponerle mi casaca sin éxito. Se saca la chompa, debajo lleva un polo que trasluce. Está bonita. Llegamos a su casa, abre la puerta, sonríe. Besa a Noel primero, luego me besa y desaparece mientras cierra la puerta. Gracias nos dice. Podemos adivinar su risa mientras se duerme. Noel y y yo nos miramos. Mierda, dice. Mierda, digo

CUENTA QUE TAL PASASTE TU FEISTA DE AÑO NUEVO AMIGO LECTOR. COMENTE COMENTE

Hola

Posted by luis | Posted in | Posted on 3:09:00 p. m.

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Ya vine. No estaba muerto, ni estaba de parranda. Parranda es lo que falta en mi vida. No me secuestraron, ni me mude a una isla desierta sin acceso a Internet. Pese a mis esfuerzos no me volví invisible, no olvide mi clave de acceso al blog, no perdí la memoria ni me cambié la identidad. Simplemente dejé de escribir.

Un buen día no me dieron ganas de escribir, y abandoné. Se me ocurrieron buenas ideas, prometí un par de post y quise regresar pero la pereza de un lado y las pocas ganas del otro, me impidieron regresar. No había para quien escribir, supongo que Noel reventándome el teléfono para que terminemos por regresar a este espacio, me animó.

Si hiciera un recuento de lo que me pasó mientras estuve fuera no habría mucho que poner, de tiempo en tiempo visitaba el blog a ver lo que había escrito y me encontraba que alguna gente seguía comentando a pesar de las vacaciones, me pareció super buena onda que eso pase y dije qué carajos voy a regresar.

No paso nada extraordinario en el año pasado. Me emborraché a gusto, seguí y sigo solo, puse cortinas nuevas a mi habitación, compré la mayor cantidad de libros originales del Maestro José Saramago que, como saben, se fue al cielo, cumplí 35 años en una fiesta a la que invité a medio mundo y nadie vino, terminé emborrachándome con mis dos mejores amigos.

Sofía me besó dos veces, una en la discoteca y la otra en mi casa. Ella dice que no se acuerda porque en las dos ocasiones estaba ebria, pero yo estoy seguro de que me besó. Creo que es verdad, ya que se sonroja cada vez que le toco el tema. Nunca seremos novios, Soy demasiado madura para ti, me ha dicho, así que de amiguitos nomás.

También me enamoré dos veces el año pasado, una más fuerte que la otra. Silvana se fue a Lima ayer. Era una relación complicada que incluye amenazas por parte de su ex, que también es el padre de su hijo. La extraño un poco, pero quiero mantener mi cara sin huesos rotos y mi corazón de mantequilla sufre, pero supongo que si lo pongo en la refri se solidificará.

Me embriagué a gusto hata que no me dejaron entrar a un par de locales, vergüenza total, pero experiencia nueva. Algo se tiene que pagar siempre para aprender. Ni siquiera pude reclamar al administrador por que el alcohol no me dejaba hablar, así que mucha razón no tengo en realidad.

Es la primera vez que voy a dos fiestas de año nuevo. La primera fue de lo más surrealista que he visto en mi vida, no vale la pena describirlo, si se pudiera resumir con una frase sería: ya con esto toqué fondo. Nunca hubiera pensado que me iba a regresar a las dos de la mañana, felizmente me llamó Noel y nos largamos a una de esas fiestas que nos gustan hasta las seis.

Me metí al gym para conocer más gente. Me va más o menos, es decir, no he conocido a muchas personas. De plano me gusta estar ahí, voy, corro, alzo un par de fierros y me relajo. No sé de qué me tengo que relajar porque estresado no estoy, digamos que me canso un poquito y luego me regreso a casa.

Terminar el libro, conseguir novia, leer mucho y ver mucho, no volver a depender de mis amigos para ir a una fiestas, no conocer chicas con ex enamorados que te amenazan a las dos de la madrugada, seguir escribiendo semanalmente en el blog, ser más seguro de mí mismo y dejar de ser tan confiado en la gente. Esos son los temas que quiero lograr este año. Entonces comienzo a caminar sobre la vida como siempre, de cara al viento y, si se puede, con un lucky en los labios.

¿CUÁLES SON TUS PROPÓSITOS PARA ESTE AÑO QUERIDO LECTOR? GRACIAS POR LA ESPERA A QUIENES SIGUEN AHÍ...

el fin de Lost

Posted by luis | Posted in | Posted on 12:29:00 a. m.

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Hoy acabó lost en Latinoamérica. Fueron seis años que he vivido pendiente de la única serie que he coleccionado y he visitado al menos dos veces por temporada.
No soy fanático ni especialista en Lost, solamente un simple aficionado que ha lagrimeado cuando se dió en final.
Gracias a mi ex jefe Giancarlo Navarro por contarme de Lost y hacer mi afición realidad, A William Vigo, a otros que se engancharon a la serie en todo en continente.
Es hora de partir, como se dice en la serie. Extrañaré a cada uno de los personajes. Gracias. hasta pronto.

la pálida reina del silencio y el idiota que siempre llega tarde.

Posted by luis | Posted in | Posted on 11:12:00 p. m.

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- Un timbrazo. Dos. Tres. ¿vas a contestar o no? Por fin su voz.
- Hola, quién habla. El teléfono le ha parecido desconocido.
Silencio. ¿No te acuerdas de mí, Karla?
Silencio. Al fondo se escucha música. Un merengue, algo que ella, amante de Norah Jones, no escucharía.
-¿Noel?
-Por fin.
Ella ríe. Buena señal. Es que me llamas impostando la voz pues. ¿Qué, acaso eres de Telefónica?
-Sí, claro, te llamo por la deuda que tienes, bromea. Broma estúpida, pero efectiva después de todo. Ella ha reído denuevo.
-Y qué milagro que me llames.
-No sé, llamo para ver si quieres ir conmigo a eso de la obra teatral que hay.
Silencio. Esta vez la música se escucha mejor. Es una canción extraña, parece Olga Tañón.
El silencio se ha transformado en ausencia. Es un silencio que lo ha hecho pensar Puta madre no va a querer y me voy a quedar como cojudo todo el sábado en mi casa.
- La verdad no sé es que ahora va a venir una amiga y vamos a hacer monaditas para el cumpleaño de su hijo que es mañana.
-Ahhh.
Silencio, de esos silencios que joden, que te presionan para pensar algo rápido.
Mientras ella explicaba Noel ha caminado hasta la lavandería del departamento sin darse cuenta.
-Mira tú. Vas a estar de Dalina.Ella vuelve a reir.
-Pues sí
Oye y si salimos mañana. Es decir la obra va sábado y domingo.Silencio. Carajo, ahora sí estoy seguro de que algo anda mal, hace un tiempo no paraba de hablar conmigo y ahora se queda callada por cualquier cosa.
-Mira Noelito, la verdad es que estoy saliendo con alguien, te contaré.
Esta vez es él que se queda callado. Maldita sea, no debí llamarla.
-La verdad es que te digo esto, porque una vez me dijiste que es mejor decir las cosas de frente y claras, para que no haya problemas.
Se ha quedado pensando en qué decir.
-Bueno pues si no se puede, no se puede pues Karlita. De todas maneras te informo que vamos a tocar con los muchachos el viernes acá en mi depa, si quieres vienes.
Más que un relato o invitación asolapada, sus palabras se sienten como un manotazo de ahogado, un intento fallido para que ella no se dé cuenta de que está dolido.
-Ya mostró, de hecho que voy.
-Y como tú vas a estar, vamos a tocar esa de Duncan Dhu que tanto te gusta.
- Sería bueno dice ella, como recordando a Noel mirándola fijamente mientras canta esos ojos negros no los quiero ver llorar, presentando una mala imitación de Mikel Erenxtun.
- Te la puedo cantar ahorita. Es cuestión de ir a mi cuarto y sacar la guitarra.
Silencio.
-Mejor no, ya me tengo que ir. No te olvides de llamarme para eso de tu depa, me gustaría encontrarme con todos.
-Yo te aviso, y ojalá no vengas, como siempre dices que nunca te invitamos.
- Que maaaaaaaaaaaaaaaaalo, dice ella disforzada. Ahora nomás falta que me salga con esa huevada de alucinaaaaaaaa, piensa Noel. Cuánto puede cambiar una persona en dos meses.
- Nada, yo te llamo. Te cuidas. Chau
-Chau Noelito, gracias por llamar.
Ha cortado la llamada. Se queda mirando el contador del celular. Han hablado cinco minutos con treinta segundos. Oprime un par de botones y no duda cuando el menú del teléfono le pregunta si está seguro de borrar el número que ha seleccionado en la agenda.

Te ha pasado algo parecido estimado lector... te escucho, pero primero escuchemos lo que Noel quería cantarle a la dama del silencio.

desvaríos en un sábado sin suerte

Posted by luis | Posted in | Posted on 12:36:00 a. m.

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Me siento solo, lo quise negar siempre, pero me siento solo.
Aceptémoslo: la pose de “me importa un carajo el mundo” no resultó.
La soledad me aplasta, los fines de semana especialmente. Se aceptan consejos.

¿Te portas mal y quieres que ella te vuelva a hablar? Eres conchudo compadre, bien conchudo.
Hasta cuándo seguiré trabajando en lo que no me gusta… buena pregunta.
Necesito una vida biodegradable. De esas que desaparecen sin dejar rastro, si nada funciona.
Está casi probado que, de un tiempo a esta parte, nada funciona.
Sofía sería una buena compañía. Me salió en verso, sin esfuerzo.

Llegar de noche a casa y comprobar que nadie te espera es una joda.
Que la chica que te gusta nunca conteste tus llamadas es una joda.
Saber que miente cuando dice “te llamo luego”, es una joda.
Aceptar que nadie está obligado a llamarte. Es doblemente una joda.

Decidir que tu vida debe ir en un sentido y caminar para el otro, no tiene explicación.
Los sábados se convierten en lunes cuando no tienes con quien salir.
Salir solo no es tan divertido como se ve en las películas.
Nunca hay un buen programa en la televisión las noches de sábado.

Mantener una actitud positiva sin resultados, da pereza.
Chico inseguro conoce a chica bonita, y ella se enamora de él. Solo en las películas, hermano.
Llamar borracho y de madrugada nunca resulta. La chica que te admiraba termina odiándote.
Necesito conocer a  una chica que me invite a seguirla. No importa dónde, como Alicia, en el cuento.

No confío en nadie, ni siquiera en mí mismo. Debería, pero no puedo.
Me gustaría aprender a pedir disculpas, hasta a quien no se lo merece.
Colecciono malos momentos. Los atraigo casi sin querer. Algún talento tengo al fin.
El departamento queda grande. Y la vida también.

El fútbol atrae a las chicas, si lo juegas. Si solamente lo miras, estás perdido.
La sinceridad esta sobrevalorada. Definitivamente es mejor mentir.
La única mentira que sirve es decir que estás bien cuando estás mal.
Nunca te crees que estás bien.

Dejas de ser el héroe de tus hermanos cuando ellos crecen.
Debe ser bonito que tus hermanos menores digan que aprendieron algo de ti.
Debería haber un Día del hombre invisible, para festejar como se debe.
¿Por qué me miras de ese modo? ¿Acaso tengo un cartel en la espalda que dice “Ayúdame”?
Creo que sí, creo que sí.

Qué frase te gustaría agregar, estimado lector? comente amigo, comente. La canción es de Qbo, me hiso acordar de J. con quien me llevaba bien hasta que salió el baboso que habita en mí.

El difícil trabajo de darte cuenta.

Posted by luis | Posted in | Posted on 11:39:00 p. m.

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Todo pasa por algo, siempre he escuchado esa frase y no precisamente en momentos felices. Todo pasa por algo, o mejor dicho, todo no pasa por algo, felizmente que no me enamoré de ti, me dijo J. la última vez que la vi. Todo pasa por algo, se supone que hay un maldito plan del universo para hacerte entender lo que es obvio y por alguna razón no quieres ver.


Y funciona. Si no me hubiera demorado con el baboso de western union y su maldito error de tipeo que hizo enviar a otro destinatario  el dinero que envié para matricularme en un curso, si no me hubiera acordado de comprar cinta adhesiva, y si no hubiera entrado a esa tienda por departamentos para comprobar que las zapatillas que quería ya se vendieron, no me hubiera encontrado con ella.

Habíamos salido un par de veces, nada del otro mundo. La pasamos bien, lo que más le gustaba  era que la haga reir, y bueno, cumplí. Cuando empezamos esto de las citas fuimos al cine, a un cumple, lo de siempre cuando tratas que la otra persona quiera salir contigo siempre. Algo pasó y las ganas de llamarnos nunca aparecieron y cada cual tomó su camino sin reclamos ni rencores, bien.

Yo salía del centro comercial y ella entraba. Lo que siguió fue más o menos protocolar. Hola, qué tal, y qué has hecho, y así por dos o tres minutos. Me dan ganas de salir con ella, de escuchar cómo se ríe con ganas y conmigo, y averiguar si ha aprendido a bailar. El fin de semana voy a salir con Héctor Sosa, lo conoces se me adelanta y no me da tiempo para decír quién carajo será ese.

Dos bromas, un par de abrazos y un beso en la mejilla después, me di cuenta que mis planes para ir acompañado a la fiesta del viernes se habían derrumbado. En realidad ni siquiera me dio tiempo de invitarla, mis ganas no dieron para más y después de que nos despedimos, concluí que hice bien cuando no dije nada y terminamos hablando de cualquier cosa.

Amalio, mi buen amigo, tiene una visión clara de todo y pronostica: si ya no sale contigo no te va a tener en cuenta a menos que vos la invites pero no te tiene un lugar reservado. Yo la verdad le creo. No es un crímen cuando alguien no quiere salir contigo. De hecho me he ahorrado el tema este de estar llamando para lograr una cita con ella.

Todo pasa por algo, repito. Me entero por la siempre fiel Sofía que el sábado Roxanna, una vieja ex amiga, no quiso aceptar chocolates supuestamente enviados por mí. Ajj, ya no quiero dijo. La verdad que ni mandé nada (la idea fue de Sofi) ni pretendo, ahora, absolutamente nada con Rox. Me miró siempre con sus ojos que me hacían invisible y ahora se queja.

Lo cierto ahora es que ni me importa no salir todas las noches. No tengo con quién salir el viernes, seguramente pasearé por mi cuarto como león encerrado y maldiciendo mi suerte, pero no me dolerá tanto. Ayuda que el médico prohibió alcohol y recomendó mucho ejercicio para aliviar mi oído moribundo. Mi vida, ahora me doy cuenta, se parece al puzzle de mil piezas que me espera desafiante. El viernes, el viernes lo amenazo y sonrío.

¿Has sentido amigo que nos visitas que el destino conspira para aclararte algo que no querías asumir? Comente, amigo, comente.

la niña del destino y el borracho que se ilusiona

Posted by luis | Posted in | Posted on 12:45:00 p. m.

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Había prometido frente a mi espejo no volver a salir solo. Te sientes extraño, observado, fuera de todo. Salir solo es lo mismo que ir a una fiesta sin ser invitado vagas de un lugar para otro con la misma sensación de estar sobrando, ruegas sin éxito que una cara conocida te salve del millón de miradas que se posan en ti y preguntan quién eres.

También había estado en el Gruta 100 la noche anterior. Noel me había llamado a la una de la madrugada. Vente huevón, el ambiente está de la puta madre. Me puse el primer jean y polo que encontré. A pesar que no había un puto taxi en la calle me ingenié para llegar y a la una y media ya estaba mirando como Noel no podía mantenerse en pie.

Estábamos bailando con dos chicas que encontramos en el local y miraban con recelo como Noel las miraba con mirada perdida mientras se aferraban temerosas a sus carteras. Calculé que a ese paso iban a querer bailar cada vez menos con nosotros. Mejor te llevas a tu amigo dijo una, nosotras ya nos vamos.

Aprovecho para ir al baño del segundo nivel. Las chicas se han unido a un grupo de patas que estaba en la mesa de al lado. Han arrimado a Noel a un rincón, como si no existiera. Los observo mientras termino mi cerveza. Dado el patético cuadro que presenta mi fin de semana es el momento justo para largarse.

Hay dos chicas solas en el segundo nivel. Hola, me arrigesgo, saludo y acerco mi vaso para hacer salud, Hola, sonríe, tu amigo está bien ebrio, debes llevarlo a su casa, Te parece, Sí, me parece. Es más baja que yo, pero tiene una sonrisa que ilumina, le digo que tiene una bonita sonrisa, no uso la frase “que ilumina”, sonaría patético, sonríe más, bailamos.

Le pregunto dos veces su nombre y no consigo memorizarlo, Es que es japonés, explica. Cuenta que es maestra de Educación Inicial, que paso todas las mañanas por el Davy, el colegio donde enseña, que escucha la misma música que yo, y que por primera vez en mucho tiempo la estoy pasando de puta madre.

Trato de que los temas de conversación no huyan de mi mente como a veces pasa, trato de no decir bromas que solo entiendo yo y terminan ahuyentando a la gente que conosco como siempre pasa. Dudo en si pedirle su teléfono o no, en si invitarle una cerveza o no, en si seguir bailando o sentarnos, en ir a averiguar si Noel sigue respirando.

No quiso darme su número. Si vienes mañana, entonces bailamos un rato, y si me preguntas de nuevo, de repente te doy mi número. Antes de que ella se vaya le había soltado el rollo ese de que nada pasa sin ninguna razón y que la borrachera de Noel era la razón para que ella me conozca, pero mucho resultado no dio.

Estoy en el Gruta 100 y estoy ebrio. Ella nunca llegó. Pasé la tarde imaginando qué iba a pasar si la encontraba de nuevo. Lo único que es cierto son las dos jarra de cerveza que he tomado, el mareo que siento y las inmensas ganas de largarme de aquí robándome el vaso cervecero que tengo en el bolsillo. ¿Destino? Destino mis pelotas.