Noche de teorías rotas
Posted by luis | Posted in | Posted on 11:22:00 a. m.
2

Taxi. Llévame al centro de todo. Viernes, el primer viernes que no viajaré, hay que disfrutarlo. No tengo idea de dónde ir, los amigos de siempre no saldrán esta noche, para variar. NO hice ni medio plan al respecto, abusaré una vez más de mi suerte saldré solo.
Ciento cuarenta frases hechas en menos de cinco minutos. Mejor mañana, estoy cansada, Tengo que hacer, mejor el otro fin de semana, No sabía que estabas en la ciudad. Mis fines de semanasiempre comienzan mal. No es algo que preocupe, en serio, ya mejorará la noche, digo, pero no puedo evitar pensar en las pastillas para dormir de mi vieja...
Miles de parejas caminan en sentido contrario, Todo sale mejor en parejas, dos cervezas, dos entradas al cine, un par de cigarrillos, un par de líneas, estoy solo, los envidio en silencio. El bar medio lleno, me recuerda al vaso que hay que ver optimistamente. Héctor me llama desde Kronos, un sitio con música en vivo y aire irrespirable, ¿Voy?
La banda toca música que no me gusta. Qué mierda hago ahí. Compro una cerveza, invito una cerveza. Un par de tipos se sube a la tarima para pedir canciones que en mi puta vida he escuchado, dos universitarias bailan solas frente a mi, puta madre, otra se besa con su novio, deseando estar en su cuarto, puta madre que carajos hago aquí.
Héctor se divierte y desaparece en la imitación de pista de baile. Es temprano, una y media, no creo que alguien quiera bailar conmigo, apuro mi cerveza caliente, nadie notaría si me largo. Hoy nada parece funcionar. Voy a comprar cigarros, miento, me voy en realidad. Desaparezco, Chau, Adios, No jodas, suficiente humillación por hoy.
Ok, un litro de cerveza, donde siempre, y me voy, por los viejos tiempos, me convenzo. Me siento frente a una pareja que recuerda cómo se enamoraron, Y yo que hacía, pregunta a cada rato el pata, y su novia le recuerda con memoria casi fotográfica los momentos del coqueteo, el preludio, las ganas de besarlo.
Y yo que hacía, Estabas tratando de ser menos imbécil, quiero contestarle. A ella, le hace gracia que esté tomando solo, Mira el pata que está tomando solito ahí, parece enojado, sonríe coqueta mientras canto en silencio, algo de Audioslave. La cerveza, desaparece lentamente, Y si me cambio de sitio ¿alguien me saludará? Eres terco ¿no?
Es mejor saber quedarse en casa, mientras la cosa pinta mal y el fin de semana te voltea la cara con rencor. Todo lo que empieza mal, termina bien, solía cumplirse conmigo. La regla se ha roto, ahora mientras hay nada que hacer con mi vaso vacío de cerveza, digo que lo que empieza mal, termina hasta la hueva. Ojala haya sido solamente una mala noche. Taxi. Llévame a casa.
¿ALGUNA VEZ TE HA TRAICIONADO, UN FIN DE SEMANA, ESTIMADO LECTOR QUE NOS ACOMPAÑAS?
El video es de I am the Highway de audioslave, que siempre escucho cuando ando de mal humor. la foto es de Noel. de un taxi, já.
decir adiós, sería tonto
Posted by luis | Posted in | Posted on 12:04:00 a. m.
5

Hasta hace un par de semanas, un peluche del Chavo del Ocho, era mi tesoro más preciado, me lo regaló K, y me acompaña a todos lados. Una amiga me preguntaba, qué creo que pensaría una chica si es que le contara, que duermo abrazado a un peluche. No sé, dije, pero le pediría que se anime a acompañarnos, o que al menos lo piense. Si es que no es mucha molestia, claro.
La entrada al teatro y Sin querer queriendo (las memorias de Chespirito), autografiado por él, son mis otros tesoros. Aunque la imagen del teatro cayendo en aplausos, cuando Chespirito entra en escena, es el mejor recuerdo que tengo del 12 de Julio pasado. Cuando uno lo ve actuar, la explicación del por qué su obra ha trascendido generación tras generación cae por si misma...
Mientras leo el libro por segunda vez, me imagino, a veces, al genio, sentado junto a mi en el escritorio, con la cara pegada al cuaderno donde apunto frases o momentos relevantes, y lo imagino preguntándome que qué hago, como lo hacía el Chavo con Don ramón, y en vez de empujarlo más allá, me animo a decirle las tres o cuatro cosas que no pude…
Hubiera sido genial don Roberto, si cantáramos juntos, Quiero ver otra vez tus ojitos de noche serena, como en las clases de guitarra que daba Don ramón, pero esta vez le fuéramos a cantar a la niña de labios bonitos que me visita el pensamiento cada fin de semana, pero ni me mira, y derrotado no me queda más que aprenderme de memoria y por orden alfabético, el nombre de los rizos de su cabello, cuando me siento detrás suyo.
Gritaría un gol de tu América querido, si es que se amiga usted con Quico y con La Chilindrina. Por qué pelean, por qué nos hacen esto, si la vida es tan corta como para gastarla en vanidades y odios. Dense un abrazo y siéntense alrededor de una taza de café, a mirar con una sonrisa, o lágrima si es que quieren, el reino de felicidad que construyeron alrededor de la vecindad, anden, digan que sí, no sean cobardes.
Voy a contarte un secreto, amigo Roberto, pero no vayas a andar de rajón por ahí. Sí lloré, cuando saliste a escena y el teatro se caía en aplausos, no pude tomar tantas fotos cuando dabas las gracias, por que también estaba llorando, igual que K. aunque no lo quiera aceptar. Y grité, Que dios te bendiga, genio, pero no me escuchaste, pero me mentí que sí lo hiciste, y sentí mi corazón saltar felisisisisisisismo como tú dices.
¿Lloras alguna vez? Nunca te vi llorar, pero lloraste cuando murió tu perro Tarzán, mientras tus hermanos te tiraban codazos para que no digas que era tuyo por que murió de rabia. Lloraste en un homenaje que te hizo TELEVISA, cuando mencionaron a tu hermano Horacio, el recordado Godínez, que ya se fue al cielo. Y llorarás, dijiste, cuando termine la gira que significa tu adiós a los escenarios.
Te pregunto si lloras, por que te he confesado que he llorado más de una vez por tu culpa. Y lloro, no por que no sea machito, sino por que soy machito pero chillón, como tú. Mientras me regresaba en el bus de regreso, como dirías, me di cuenta entre amenaza de lagrimeo, que la despedida ya está cerca, y lo peor es que no encuentro las palabras exactas para agradecerte por los momentos felices que pasé en mi infancia a tu lado, chavo, chavito.
Y mientras contestas mis preguntas, en mi pensamiento, y el papel parece no tener fin, por que las despedidas nunca son tan largas para merecer tal nombre, como dice Saramago, como quien despide a un buen amigo, estrecho otra vez tu mano, mientras a la distancia y lleno de gratitud, cito una línea de tu canción Buenas noches vecindad. Decir adiós, sería tonto, un hasta pronto solo será. Muchas gracias, Roberto, de todo corazón, muchas gracias
Sincronicemos, por favor, maldita sea.
Posted by luis | Posted in | Posted on 6:08:00 p. m.
6

Me mejor amigo me llama para salir con él y dos amigas, más. Mientras respondo que no puedo, por que tengo que viajar, maldigo la hora en que me metí a estudiar los fines de semana. Podría postergar el pasaje, y viajar mañana temprano, pienso, pero no, el estudio, al menos se supone, es primero.
Mataba por un café esa mañana, la niña de los labios bonitos, también, es que es difícil estudiar los sábados. Le cedo mi lugar en la fila. Me tocaba servirme, pero, damas primero. Ay que lindo, gracias, Te puedo dar un beso, respondo imagimariamente...
Ni dije, ni respondió nada más. Cuando llegó mi turno, la maldita cosa que funge de termo vomitaba únicamente aire, mientras mi doncellita imaginaria miraba entre divertida y arrepentida. Huí al baño mientras las risas estallaban detrás mío.
K, trabajará hasta la una de la mañana, Te llamo a la una y salimos por ahí. No bebe, supongo que tendrás que embriagarte solo. Dudo en esperar su llamada, vagar por ahí, solo, hasta la madrugada. Ser o no ser, A, o B, puerta 1 o puerta 2, salir un rato, o resignarme a ser un fantasma.
K, nunca llamó. Llegué a la conclusión a las dos de la mañana, mientras una chica y solitaria y yo, nos analizábamos consumidos por el aburrimiento, sentados uno frente al otro en una plaza de armas. Estaba triste, hubiera sido buena idea hablarle, creo.
Ni tú ni yo, nos merecemos esto, iba a decirle, pero cuando volteé a comprar cigarros, seguramente imaginó que nunca le iba a hablar, se levantó y se fue. Ahí solo, dude otra vez entre ir a un lugar o tragarme los cigarros. Unos tunos tocaban frente a mí.
Ya, si un tuno (esos que se ponen atuendos coloridos y tocan en una tuna) se divierte más que tú, la cosa es seria. Y si cantan báilamela suavecita, sígueme, quiéreme gózame, y una chica linda les hace caso, la cosa está aún más jodida de lo que uno piensa.
Entré a un bar casi vacío, decidí beber un litro de cerveza, mientras descubría, por qué siempre que puedo comprar un disco de edición limitada, conocer a alguien interesante o beber una taza de café, el universo se confabula para que para cuando me decida, el disco se agotó, o el café es historia, o la chica que me gusta salió a bailar con otro. ¿Tiene reloj mi supuesto ángel guardián? ¿mi vida se parece a alguna ley de Murphy?
Ya cuando acabe tu curso, salimos, dice el broder de siempre. Debemos sincronizar relojes, le grito a mi vida, desde el bus de regreso a casa. Mientras la carretera se hace luz, imagino la sonrisa irónica de mi suerte, mientras, se lava las manos limpias de responsabilidad, en esto de conseguirme un buen amor.
Corolario: Cuando K, me plantó, decidí retar a mi suerte e ir solo a un lugar al que no quería... encontré algunos amigos, fuimos a una discoteca, me imaginé como novio de alguien, me enojé cuando se fué del local, y comprobé una vez más que lo que comienza mal, termina bien, Y TU AMIGO LECTOR QUE NOS ACOMPAÑAS ¿SENTISTE ALGUNA VEZ QUE TU DESTINO Y TÚ ESTABAN, POR DECIR MENOS, DESCINCRONIZADOS? ...
El video es de Calamaro... me gusta por la parte donde dice que la suerte juega con cartas sin marcar y es por eso que siempre llego tarde.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)




